Planificar cómo se organizan las ciudades y aplicar premisas de sostenibilidad son dos conceptos que se relacionan. El referente estadounidense en planificación urbana, Gerald Autler, vino a Uruguay y recorrió el interior de la mano de UTEC. Habló sobre los desafíos de optimizar recursos y su vínculo con las aglomeraciones urbanas.
Disfruta salir a correr, y en su estadía por las calles Durazno conoció de primera mano el río Yi y el importante arbolado urbano de la ciudad. Durazno es una de las ciudades más arboladas de América Latina y eso fue lo primero que le impresionó: “al entrar a la ciudad, incluso sabiendo eso me quedé sorprendido con el número y el tamaño de los árboles, tanto en las plazas como en las calles” comenta Gerald Autler, oriundo de Boston. Tiene más de 20 años de trayectoria en planificación urbana, con vasta experiencia en infraestructura verde y participación ciudadana. Para el experto, conocer de cerca las ciudades y su gente es un pilar fundamental para el desarrollo de proyectos que busquen mejorar la calidad de vida, cuidando los recursos y sin comprometer el futuro.
Este año su trabajo lo trajo hasta el Sur, recorrió el interior de Uruguay de la mano del Centro Global de UTEC y encabezó seis encuentros en diferentes departamentos. Allí compartió su conocimiento sobre planificación, casos de éxito y diálogo con referentes locales y con la comunidad. Abordó temas como la eficiencia energética, la gestión de residuos, la calidad del agua, la importancia de los espacios verdes y la infraestructura resiliente.
A continuación un resumen de la conversación con Autler durante su visita a Uruguay.
¿Qué implica ser planificador urbano en tiempos donde la sostenibilidad está tan presente en la agenda?
En muchas regiones del mundo la gran mayoría de la población vive en zonas urbanas, por lo que no se puede hablar de sostenibilidad sin hablar de las ciudades. Son los lugares que producen la mayoría de los impactos en el medio ambiente y son también el núcleo de las soluciones. Las ciudades lejos de ser un concepto insostenible, por el contrario son la forma más sostenible de vivir. Obviamente necesitamos campo, producir alimentos y demás, pero en las ciudades cada vez las personas consumen menos, vivimos en entornos más densos, entonces tenemos menos impacto en la tierra. Además en las ciudades uno puede desplazarse de formas más sostenibles, mediante transporte colectivo, bicicletas o a pie, o incluso si uno se traslada en auto, las distancias son menores.
Cuando hablamos de sostenibilidad, tenemos que hablar de la salud del medio ambiente, también la salud de la salud humana. Las ciudades son los lugares donde tenemos muchas oportunidades de mejorar las condiciones en la que viven la mayoría de las personas.
¿Cuál es el mayor desafío de la planificación urbana?
He visto casos en que los políticos o los tecnócratas tienen una visión más amplia, más avanzada de lo que tiene que ser, pero también he visto casos en que los ciudadanos tienen una visión más acertada. De hecho acabo de presentar sobre el caso de un parque lineal en Boston, que se mantuvo gracias a la resistencia de los residentes de la comunidad, ante la propuesta de una carretera que hubiera causado mucho daño. Es un caso donde los ciudadanos entendieron mejor que los políticos y los funcionarios cuál era la solución correcta.
Pero también tenemos casos donde hace falta educar a la población sobre la necesidad de tomar ciertas medidas, como la infraestructura verde. En esos casos hay que tener un diálogo y una negociación entre los políticos y los residentes. Pienso que los ciudadanos ni siempre tienen razón, ni siempre se equivocan, todo se tiene que hacer mediante un diálogo y un proceso continuo de educación. Me interesa mucho la idea de llevar a cabo el papel de docente, esa función educativa. Queda mucho por hacer en esa materia.
¿Cuánto tiempo lleva dedicado a la docencia?
Desde hace muy poco. Me interesaba la idea de enseñar, ahora me salió esta oportunidad en la Universidad de Boston y acepté.
¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?
Cuando era más joven y recorría Boston me preguntaba ¿por qué es así?, y ¿por qué no hacen lo siguiente?. No me gusta esto, esto otro sí. No lo sabía aún, pero ya me interesaba este tema, sin saber lo que era la planificación. Me atraía el cambiar las cosas que tenían que cambiar, fortalecer las que ya funcionaban, y en algún momento me di cuenta cuando me hacía la pregunta y ¿por qué no hacen esto? De que había un “ellos” detrás de eso, que había personas que se encargaban de pensar e implementar, y sentí que quería ser una de esas personas.
Por muchos años hice un trabajo que me encantaba en el Ayuntamiento, ya que pude conocer a fondo la ciudad y, a través de ese proceso participativo en las zonas donde pasé más tiempo, conocer a los residentes. Tanto es así que no podía pasar por zonas de la ciudad sin que los vecinos me invitaran a tomar café en sus casas. Se generó un vínculo, una conexión allí.
Lo que me gusta de mi trabajo actual es que antes podía influir, podía participar en la aprobación de un edificio, adaptar su diseño y demás. Pero ahora los proyectos son míos: mi papel principal es entregar estas iniciativas, no influir, no planificar, no hacer posible, sino diseñar, estar ahí cuando están haciendo la obra. Corregir cosas y luego de terminar el proyecto puedo ir y ver a la gente disfrutando, haciendo paseos en bicicleta, corriendo, sin darse cuenta sin pensar en el esfuerzo que requirió crear esa obra. Es algo que me da mucho gusto.
¿Suelen ser procesos largos los cambios en las ciudades?
Depende, llevo exactamente cinco años en mi agencia actual y hemos podido terminar muchas obras en este tiempo. Y sin obras que empecé yo desde el principio (diseñar, hacer, licitar, conseguir el permiso ambiental, construir y terminar). He terminado una o dos y no son las obras más grandes. Es más, o menos lo que lleva, por lo menos tres o cuatro años hacer algo así.
¿Qué impresiones se lleva de su recorrida por Uruguay y puntualmente por el interior?
Me interesaba Uruguay como país, había estado en Argentina, Brasil, Chile y Perú, pero cuando vi a UTEC, con su misión y plan estratégico, pensé que era perfecto, porque llevo años trabajando con las universidades de Boston y siempre resulta gratificante encontrar puntos de convergencia de intereses y ayudar a crear espacios y programas que benefician tanto a la universidad como a la comunidad.
Cuando vi que la misión de UTEC era impulsar la educación en el interior y crear vínculos con las comunidades, sentí que era totalmente congruente con mi experiencia.
Me gustaron mucho las sierras de Minas. En todos los lugares me han dado una acogida muy cálida y hemos podido hablar, yo me voy a llevar muchas ideas sobre Durazno y los proyectos que se están haciendo aquí. En Paysandú como conté en el taller, ya han implementado algunas de esas obras y también me dio gusto conocer todo eso.
¿Qué desafíos identifica recorriendo el interior de Uruguay y qué recomendaciones se podrían realizar?
En Durazno y quizás en más ciudades hay mucha oportunidad de aprovechar lo que ya tienen en cuanto a espacios abiertos, como el río. Crear ese tipo de red de espacios naturales y verdes podría tener valor ecológico, pero también valor en cuanto a la calidad de vida, como espacios para la recreación, la salud física y mental. He visto que se han hecho propuestas sobre eso. Hay conceptos, ideas, pero me gustaría volver dentro de cinco años y ver que se han puesto en marcha algunas de esas ideas.
Creo que hay una oportunidad. En Paysandú ya han empezado a hacerlo, pero falta mucho trabajo. Diría que las ciudades de América Latina, que tienen este patrón que viene del siglo XVI que funciona muy bien, tiene muchas ventajas pero lo que le falta en muchos casos es precisamente contar con esos espacios verdes. Más allá de las plazas y de los árboles uno se puede imaginar una superposición de otro concepto sin perder lo que ya hay. Otro aspecto importante que quizás ya existe, es crear rutas en el campo para hacer viajes en bicicleta a larga distancia, pasar por pueblos y hacer turismo. Pregunté en Paysandú y nadie me ha dado una respuesta muy clara de si existen o no. Yo sé que hay ciclismo aquí, la gente hace eso pero se podría formalizar, organizar mucho más. Como es sabido, hay más vacas que personas aquí, entonces hay mucho espacio para andar en bicicleta y muchos paisajes bonitos.
¿Cómo ve a UTEC como institución que mira hacia ese futuro en busca de resolver problemas con tecnología?
Espero haber inspirado algo. Vine con la idea de concientizar a algún estudiante que a lo mejor está estudiando temas relacionados con el agua en la agricultura, a pensar un poco más cómo puede aplicar sus conocimientos técnicos. No sé si he logrado eso, pero por lo menos espero haber ayudado a sentar las bases de cómo la universidad puede mirar tanto a los sectores productivos como también a los entornos que la rodean, que es otra meta de UTEC.
En cuanto a temas específicos, hemos hablado sobre el agua, las islas de calor y la infraestructura verde e incluso bosques comestibles. La universidad tiene muchas oportunidades para contribuir con las ciudades a través de sus investigaciones y en la formación de futuros estudiantes y técnicos.
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