Cargando...

Ingresa tu búsqueda

Una Dirección Académica de puertas abiertas

La Unidad de Comunicación y Difusión dialogó con el Lic. Amadeo Sosa, Mag., quien asumió recientemente como Director Académico de la Universidad Tecnológica (UTEC), sobre las principales líneas de trabajo del área en el corto, mediano y largo plazo.

La Unidad de Comunicación y Difusión dialogó con el Lic. Amadeo Sosa, Mag., quien asumió recientemente como Director Académico de la Universidad Tecnológica (UTEC), sobre las principales líneas de trabajo del área en el corto, mediano y largo plazo.

Amadeo Sosa Santillán es Licenciado en Educación (FHCE-UdelaR). Magister en Gestión y Política de la Educación (CLAEH). Diplomado en Ciencias Sociales (FLACSO) y en Educación (Universidad ORT). Además, fue Profesor de Física efectivo Gr.7 (CES), y tiene amplia experiencia como evaluador educativo, consultor de programas internacionales y coordinador de actividades de extensión.

Entrevista

En su trayectoria ha trabajado en fluido contacto con estudiantes y con docentes, tanto desde la enseñanza como en la gestión educativa. Para comprender la educación de forma integral es clave conocer esa doble visión, ¿verdad?

Totalmente. Estuve en la Dirección de Instituciones de Educación Media privadas y públicas. Desarrollé ese trabajo de gestión en los últimos 10 años, muy abocado a eso, sin querer desprenderme de la docencia de aula, que para mí es muy importante. Fui docente de Física, y desde hace unos años soy profesor en Investigación Educativa en el Consejo de Formación en Educación (CFE). Eso realmente me da un aterrizaje muy importante, un baño de realidad, estar allí en un contexto de enseñanza y de aprendizaje. Anteriormente también trabajé en formación para docentes, formación en ejercicio, y eso también fue muy interesante porque forma parte de la ética de la responsabilidad de todo profesional, de estar permanentemente formados, sobre todo en estos momentos en los que los conocimientos tienen fechas de vencimiento, caducan cada tanto.

Es mágister en política y gestión de la Educación, lo cual está muy vinculado con lo que se afronta en la Dirección Académica, ¿verdad? La parte estratégica.

Claro, vendría a ser planificación educativa y política. Es decir, estamos en una universidad pública, hay mandatos sociales sobre las instituciones públicas, no sólo constitucionales, sino que también de lo que la sociedad espera de ella: que todos tengan la posibilidad de ingresar, de desarrollarse, de ser incluidos. De alguna manera, responder a las expectativas que la sociedad tiene sobre esa institución educativa. El gran desafío fue la apuesta a una universidad como UTEC porque viene a enriquecer una visión universitaria pero desde el sistema productivo. Aquello de “M”hijo el dotor” empieza a tener otras facetas en la sociedad, que tiene que estar muy asociada con el crecimiento desde la tecnología, la innovación y el desarrollo productivo. Eso tiene que ver con lo que el país se plantea como políticas educativas a largo plazo. UTEC responde a ese futuro, desde el presente hay que construir los caminos para ver cómo llegamos al Uruguay del mañana. Se trata de ver cuáles serán los escenarios de aquí a 20 años y crear carreras que respondan a esas necesidades. Hay que seguir de cerca el desarrollo de las carreras para identificar el momento justo para reformularlas, o incluso replicarlas en otras sedes.

Antes de asumir como director del área académica, se desempeñaba como Responsable de Planes de Estudio así que conoce muy bien a la institución. ¿Cómo ve los primeros pasos de UTEC a nivel educativo en estos años?

Planes de Estudio es una de las áreas claves en esto de ver hacia dónde va la Universidad. Y sobre todo para trabajar esta posibilidad de que entre las distintas carreras de UTEC exista la navegabilidad, que significa cómo vamos a dialogar entre nosotros, entre las distintas carreras. Y también la navegabilidad con otras universidades, de lograr que las carreras que hacemos acá tengan un correlato con la Universidad de la República (UdelaR), y viceversa. También tenemos que considerar que está el CFE, o la futura Universidad de la Educación. Lo importante es que si todos tienen rango universitario, las normativas deben ajustarse y permitir la navegabilidad. El peso social está radicado en un conjunto de instituciones educativas que deben interactuar de manera fluida.

¿Qué significa que UTEC sea una universidad “abierta y flexible”? ¿Hay como un correlato académico de esto?

Sí: una universidad flexible debe entender que el estudiante viene con intereses propios. Implica tener en cuenta las expectativas de los estudiantes cuando ingresan, pero requiere entonces de un sistema flexible también para darle la posibilidad de participar. El hecho de que en estos momentos en cada plan de estudio estén previstos espacios donde los estudiantes pueden proponer sus proyectos y sean creditizados, es decir, les da la posibilidad de ir elaborando un camino propio. Ya sea en investigación, emprendedurismo o desarrollo del idioma inglés, se le va reconociendo esos proyectos. Lo que estamos diciendo es un paso a la construcción personal de su trayecto académico, que va a formar parte de su proyecto de vida. Porque el estudiante no viene solo como depósito, como tabla rasa para que le escribas… viene también con un montón de expectativas y espera que la universidad le permita desarrollarse en deportes, en el arte, en muchas cosas. Y eso tiene validez porque estamos hablando en un sentido integral, tiene que ver con el ser humano.

Con el concepto de ciudadanía, digamos.

¡Crear ciudadanía! Esa es una de las misiones de todo el sistema educativo.

¿Cómo implementa UTEC la educación tecnológica?

Así como a investigar se aprende investigando, para conocer la parte tecnológica, entra UTEC. Los estudiantes implementan proyectos que están muy asociados al desarrollo productivo y al desarrollo tecnológico. En estas áreas el conocimiento varía, quizás año a año, lo que de alguna manera implica estar muy atentos en el seguimiento y evaluación de los planes de estudio para que respondan a las demandas que van surgiendo, no solo de la sociedad y el sector productivo, sino también del avance tecnológico en ciencia y tecnología, que es mundial. De alguna manera, un conocimiento que hoy lo tenemos como pasible de ser transferido, dentro de dos años quizás haya que cambiarlo. Entonces cuando hablamos de eso, hablamos de educar en tiempos de complejidad, en tiempos de incertidumbre, como dijera (Edgar) Morin. Eso creo que es la constante en una universidad tecnológica, es estar afiliado a esta idea de cambio permanente, de incertidumbre. Pero eso no quiere decir que los objetivos queden difusos, quiere decir que tenemos que atender la flexibilidad, atender las inquietudes de los estudiantes, y sus expectativas, pero también ir pensando en ese horizonte: cuál es la tendencia que vamos siguiendo en la región y a nivel internacional con respecto a estas carreras.

Por otro lado, cuando uno tiene una enseñanza basada en aspectos productivos y tecnológicos es muy importante desarrollar competencias. Y las consecuencias están asociadas a movilizar los conocimientos para resolver problemas. Esto viene desde el goteo de una canilla hasta la pinchadura el neumático en el auto: “Nunca me pasó esto, es la primera vez que me pasa, ¿cómo hago acá?”. Se ponen en juego los conocimientos que tú tenés más un conjunto de habilidades, hacés uso de los recursos que ya tenés. Cuando uno habla de tecnología, de innovación, de desarrollo, está hablando de conocimiento puesto en acción. Y eso implica, conocimientos con herramientas que tienen que ver con la creatividad, con la habilidad, con cuestiones también personales, que hay que desarrollar en el individuo. O sea, es posible creer que ese educando, que ese sujeto educativo, no sólo es capaz de asimilar conocimiento, sino que es capaz de saber hacer. Y para eso debe aprender a hacer. Y entonces el desafío nuestro como universidad en ese saber hacer es identificar cómo les enseñamos a que aprendan, que aprendan en forma autónoma y que aprendan en equipo. Eso requiere de espacios físicos y de materiales que colaboren con esa idea. Si vamos a trabajar en equipo no podemos estar todos mirando al pizarrón en frente. Tenemos que tener salones que permitan movilidad, que le permita al estudiante sentarse en una mesa redonda, trabajar con tecnología y comunicarse con otros lugares remotos, cercanos o lejanos. En fin, preparar un ambiente. Porque los ambientes físicos son los que en definitiva determinan de qué manera uno está enseñando.

Desde la propia arquitectura de las aulas se ve reflejado el modelo educativo de la institución.

Exactamente. Uno cuando entra a la UTEC ve esto que tiene que ver con la idea del conocimiento en acción, en el que los estudiantes se reúnen, discuten, analizan, proponen, se conectan con otros. Hay instancias a través de proyectos, de dinámicas de trabajo distintas, de trabajos que ayudan a pensar, a crear, a innovar, a diseñar, que le dan eso que es necesario para la carrera que están haciendo. No es sólo repetir de alguna manera los conocimientos, sino que esos conocimientos ponerlos al servicio de la solución de problemas.

Aparte de adaptar la infraestructura y poner equipos tecnológicos al servicio del estudiante, también interviene una especie de cambio en la postura del docente. Dejar de lado la educación magistral y hacer como un cambio de chip en el estilo de enseñanza. ¿Es así?

Exactamente, esto es un proceso paulatino. Porque los docentes de aquí y de otras universidades se sienten seguros siempre en la transmisión del conocimiento puro y duro que tienen. Pero acá no es sólo transmitir ese conocimiento sino que además tenemos que enseñar de forma tal que ese conocimiento sea puesto en acción. Y para eso necesito, como vos decís, cambiar el chip, cambiar mis prácticas, tienen que ver con una metodología distinta de enseñanza pero entonces tiene que haber una metodología distinta de evaluación. Y en ese sentido tenemos desde el Área Académica algo que nos ayuda mucho. Primero, tenemos un plan de estudio que está orientado en base a áreas de dominio y de competencias medulares. Tenemos una evaluación diagnóstica que no solo nos dice cómo llega el estudiante, sino que además está relacionada con esas competencias medulares que están establecidas. Tenemos una evaluación intermedia que nos da una foto de qué pasa en la mitad de la carrera, que no tiene nada que ver con las calificaciones que tenga el estudiante en las distintas unidades curriculares, sino que nos permite medir cuál es el logro en las distintas competencias que implica esta carrera.

Si bien esta Dirección ya venía con una planificación a mediano y largo plazo, ¿hacia dónde dirías que se va a orientar en el futuro cercano?

Había sí una planificación, que fue la que permitió dar los primeros pasos de UTEC como universidad. Así que hay un reconocimiento muy importante a esa estructura inicial y a esta cuestión tan explosiva de la gran demanda que tuvo. Y también el pasaje de cuatro a once carreras en tan poco tiempo, llevó a haya que revisar la estructura de la Dirección Académica. Anteriormente estaba ordenada por líneas y pasamos a ordenarla por áreas, en el sentido de trabajo en equipo. El enfoque por áreas nos permite hacer un abordaje más sistémico, más integral: cuando hablamos del área docente, va a implicar también planes de estudio, evaluación y acreditación de saberes. Cuando hablamos de desarrollo curricular e innovación, también nos referimos a un seguimiento al egresado, porque se tiene que nutrir uno de otro –la universidad del egresado- para el desarrollo de carreras de pregrado, grado, posgrado y formación continua. El área de formación docente a su vez tiene dos líneas, que es formación y gestión de los docentes, pero también tiene investigación educativa. Entonces esas dos líneas que tiene esa área se tienen que desarrollar en conjunto, para permitir desde elaboración de dispositivos y materiales didácticos, la formación docente permanente, empezar a hacer investigación en educación, que eso es un punto que queremos desarrollar, investigar las prácticas desde lo tecnológico. Cuáles son las prácticas que se desarrollan, cuál es el concepto del sujeto pedagógico que está allí, cuál es el concepto de sujeto docente, cómo es el vínculo, cómo se construye el conocimiento. Entonces desde ese lugar lo veo todo muy integrado.

¿Algún mensaje para la comunidad educativa de UTEC?

Primero, decirles que la dirección es de puertas abiertas. Creo que una de las cosas más importantes desde la dirección es saber escuchar al otro: el otro es el estudiante, es el docente, el coordinador, el consejero, el otro director, que es un par, pero saber escuchar y saber actuar en equipo. Ser proactivo, adelantarse en las dificultades; esa mirada que de alguna manera podemos tener como prospectiva para los planes, tenemos que tenerla en formación docente, tenemos que tener en evaluación y también en gestión. Uno tiene que ser permeable a escuchar el contexto, el entorno, para saber cómo vamos en ese proceso.

¿Cómo será el desarrollo de esta Dirección en el interior?

La desconcentración se va a dar en estos tiempos próximos, porque va a haber representantes de la Dirección Académica en cada uno de los Institutos Tecnológicos Regionales (ITR). Eso refuerza la concepción ITR: va a haber alguien de Educación allí trabajando conjuntamente con la Dirección, conjuntamente con las Coordinaciones, con las Secretarías y con los estudiantes. Entonces, no es que desde acá se digite o se mande un reglamento o un documento para que aplique. Tenemos que conocer las necesidades de cada localidad de primera mano y eso se logra con nuestra presencia real. Estar allí es importante.

Noticias relacionadas

%d bloggers like this: